Este es Pupper, un perro muy mimoso que se enfada si paras de acariciarle

Pupper es un perro que tiene claro qué es lo que más le gusta en el mundo. Sin embargo, también sabe qué es lo que más detesta.

Como la mayoría de los perros, Pupper es un animal muy cariñoso y mimoso que le encanta que le acaricien mientras duerme la siesta en su cama. Probablemente, este es para él el mejor momento del día, cuando puede relajarse y estar pendiente únicamente de cómo su dueño le rasca la tripa.

Pupper podría pasarse en esta postura horas y horas, pero, claro, quizás no entiende que su dueño tenga cosas que hacer y no puede estar todo el tiempo haciéndole caricias. A Pupper le da igual esto y, de hecho, gruñe si la persona para de rascarle. Y es que, en su opinión, solo él tiene el poder de decir si es hora de dejar de acariciarle o no.

En este vídeo vemos a un Pupper muy mimoso y totalmente relajado mientras su dueña le acaricia. Permanece absorto y callado hasta que esta para de hacerlo. Entonces, parece que Pupper vuelve a la vida y se revuelve en su cama, haciéndole saber a su dueña que quiere más mimos y caricias. Así que esta no tiene otra opción y continúa dándole cariños.

Claro, que vuelve a parar de rascarle y Pupper, de nuevo, muestra su disconformidad. “¿Es que no lo has entendido? Solo yo puedo decidir si las cosquillas se terminan o no”. Seguramente, si este perrito tan caprichoso supiera hablar, ¡diría en más de una ocasión estas palabras!

Ya sabemos cómo hacer feliz a Pupper, sí. El problema viene cómo conseguir ir al cuarto de baño o realizar otras tareas que no tengan nada que ver con acariciarle sin que se enfade. ¡Es lo que tiene tener una mascota tan consentida!