Niñas jugaban con su perro, hasta que algo se salió de control. ¡No creerás quién las defendió!

Estas niñas disfrutaban de una mañana sin clases, se levantaron temprano como todos los días, solo que esta vez estaban de vacaciones y por lo tanto podían pasar la mañana entera haciendo lo que más les gusta: bailar y jugar en casa con su perro.

Numerosos estudios científicos han demostrado que los perros, ese popular “mejor amigo del hombre” como siempre se les ha catalogado, son un animal fiel, noble, que puede ser muy útil al humano. La prueba está en todos los perros que forman parte de escuadrones de bomberos, donde ayudan a rescatar a personas en situaciones muy riesgosas como incendios, terremotos, tormentas, y demás tipo de catástrofes naturales y no naturales. Se dice que cientos de personas fueron rescatadas de los atentados de las Torres Gemelas, gracias a perros del escuadrón de bomberos de New York.

Por otro lado, hoy día existe infinidad de academias que entrenan a perros para que sirvan de guía a personas con discapacidad, especialmente invidentes. Estudios de prestigiosas universidades arrojan que la presencia de un perro guía para una persona con discapacidad, es de gran ayuda, pero no solo por colaborar en la superación de barreras físicas, sino que además, emocionalmente se convierten en un compañero agradable, en un ser leal que está allí para nosotros, para ayudarnos cuando lo necesitemos sin jamás pedirnos algo a cambio.

Los perros son animales muy nobles, afirman los expertos, y es que quién no se ha encariñado con uno de estos seres peludos que siempre quieren jugar con nosotros y que nos bendicen con su memoria corta. Sí, los perros, entre tantas bondades, tienen la facultad de no ser rencorosos con los humanos, puedes castigarlos un instante por una conducta inadecuada, y aunque recuerden el castigo y aprendan la lección, son capaces de mover su cola con mucha emoción apenas te ven, porque así son ellos, nobles y leales.

Sin embargo, no debemos olvidar que son animales, que no razonan, y al jugar con ellos, existen riesgos, como el que apreciamos en el video. Las niñas están bailando y jugando con su perro, pero la situación se torna tensa cuando el perro, dentro de la euforia generada por el juego, muerde la falda del vestido de una de las niñas y se rehúsa fuertemente a soltarla. Un momento verdaderamente tenso, una escena que ningún padre desearía presenciar: un perro tiene tomada a tu hija, sujetándola fuertemente con sus filosos colmillos a punto de rasgarle la ropa, y sin nada que podamos hacer.

Imaginemos la escena por un momento, imaginemos que nuestras hijas están jugando con un perro de tamaño relativamente grande, y de repente vemos cómo los filosos dientes del animal comienzan a penetrar la ropa de una de ellas, sujetándola fuertemente, con la firme intención de no soltarla a pesar de lo mucho que nuestra niña luche por evitarlo y sin que el animal obedezca orden alguna. ¡Sencillamente espeluznante!